La huella de la educación

Una guía práctica para equipos de sostenibilidad universitaria que están armando o consolidando su programa de medición de huella de carbono. Pensada para equipos que recién empiezan y para los que ya miden y quieren dar el siguiente paso hacia la acreditación institucional.
Actualizada el 10 oct 2026

En la Universidad Austral de Chile, el 58,7% de la huella de carbono de 2023 vino del transporte de estudiantes y funcionarios hacia y desde sus sedes. La electricidad fue el 25,4%. Las calderas, el 12,8%.

En la Universidad Carlos III de Madrid la proporción es todavía más marcada. De las 16.424 toneladas de CO2 equivalente que reportó en 2024, 13.693 corresponden a los viajes diarios al campus.

Una universidad se parece poco a una empresa en esto. Su mayor emisión no aparece en ninguna factura. Depende de cómo llegan miles de personas cada día, y eso solo se sabe preguntando.

Esta guía parte de ahí. Después revisa qué compromisos existen hoy en Chile, qué dice de verdad la acreditación y por dónde seguir si ya mides. Si llegaste solo por la acreditación, esa sección está pasada la mitad y se lee sin el resto.

Dónde está la huella de un campus

La tabla resume el inventario 2023 de la Universidad Austral de Chile, verificado por un tercero. Lo usamos porque está publicado completo y con sus categorías.

Fuente tCO2e Parte del total
Transporte de estudiantes y funcionarios 4.906,6 58,7%
Electricidad comprada 2.127,2 25,4%
Combustión estacionaria: leña, petróleo y gas en calderas 1.066,7 12,8%
Productos que utiliza la organización 195,4 2,3%
Vehículos propios 67,5 0,8%
Total 8.363,3 100%

No todos los campus se reparten igual. Una universidad en una ciudad fría del sur va a tener más peso en calefacción. La Carlos III reporta su electricidad comprada en cero. Lo que se repite es el primer lugar del transporte.

La encuesta de movilidad

Es la parte que más trabajo da y la que más pesa, así que vale la pena diseñarla bien la primera vez.

No encontramos una norma que fije el tamaño de muestra ni la frecuencia para una encuesta de traslados universitarios. Lo que sigue es criterio nuestro.

Pregunta poco: desde dónde viene la persona, en qué medio, cuántos días a la semana. Separa estudiantes de funcionarios y separa por sede, porque los resultados cambian mucho de una a otra. En la Austral, el transporte fue el 81% de la huella de la sede Puerto Montt y el 41,8% en el campus Miraflores.

Y repite las mismas preguntas todos los años. Una encuesta que cambia de un año al siguiente hace imposible saber si bajaron las emisiones o cambió la pregunta.

Lo que sí está en facturas

La electricidad, el gas, el petróleo, la leña y el combustible de los vehículos propios tienen documento de respaldo. Es la parte más fácil de medir bien y la primera que revisa un verificador.

El problema habitual en una universidad es que las facturas están repartidas. Cada facultad, sede o edificio puede tener su propio medidor, su propio proveedor y su propia oficina que paga. Reunirlas suele tomar más tiempo que calcular.

El límite: una decisión que se toma una vez

Antes de medir hay que resolver tres cosas.

Qué sedes entran. Campus, centros de investigación, campos clínicos, estaciones experimentales, residencias.

A quién cuentas. Las universidades que revisamos incluyen el traslado de estudiantes, y eso multiplica la huella frente a contar solo funcionarios.

Qué emisiones indirectas incluyes además del transporte diario: viajes académicos, compras, residuos, agua. La Carlos III reporta viajes de trabajo, agua, residuos y papel.

Escribe estas decisiones y mantenlas. Son lo primero que te van a preguntar si verificas.

En Chile, el compromiso concreto es el APL

El 9 de septiembre de 2021 se firmó en Santiago el segundo Acuerdo de Producción Limpia para instituciones de educación superior. Sus acciones sobre carbono son la mejor descripción disponible de lo que el sector entiende por un programa completo:

  • Medir o actualizar cada año la huella de carbono organizacional con la herramienta de HuellaChile, con 2019 como año de línea base.
  • Verificar la huella con verificadores reconocidos por el Programa HuellaChile.
  • Elaborar e implementar un plan de carbono neutralidad, con acciones y objetivos cuantificables de reducción.
  • Mantener actualizados cada año los datos en RESIES, la plataforma de reporte de la Red Campus Sustentable.

El acuerdo fijó sus plazos a 36 meses desde la firma. Si tu institución no adhirió, la lista igual sirve como hoja de ruta: medir, verificar, planificar la reducción, reportar.

La Red Campus Sustentable declara 44 instituciones de educación superior socias. Cómo funcionan los sellos del Programa está en la guía del Programa Huella Chile.

Y la acreditación

Aquí conviene ser precisos, porque se suele afirmar más de lo que dicen los textos.

Los criterios y estándares de acreditación institucional para universidades que la CNA publicó en el Diario Oficial el 30 de septiembre de 2021 no mencionan la huella de carbono. Buscamos en el texto y no aparece.

Lo que sí dice, en la dimensión de Vinculación con el Medio, es que la universidad incorpora «indicadores que reflejan los aportes de la universidad al desarrollo sustentable de la región y el país».

Una huella medida y verificada es un indicador de ese tipo, con método reconocido y respaldo de un tercero. Sirve como evidencia en esa dimensión. La acreditación no la exige, y no diríamos lo contrario en un informe de autoevaluación.

En Perú

El camino equivalente es Huella de Carbono Perú, la herramienta gratuita del Ministerio del Ambiente, que reconoce cuatro niveles. La explicamos en la guía de Huella de Carbono Perú.

Los rankings

Si tu universidad reporta a rankings internacionales, el inventario se usa ahí también.

AASHE STARS tiene un crédito de inventario y divulgación de emisiones. Pide subir el inventario con los alcances 1, 2 y 3 claramente indicados.

La metodología 2026 de Times Higher Education incluye, dentro del ODS 13, indicadores de uso de energía baja en carbono y de carbono neutralidad.

Los rankings preguntan por alcances y HuellaChile por categorías ISO. La guía de GHG Protocol e ISO 14064 trae la tabla para pasar de uno a otro.

Por dónde seguir

Si recién empiezas: define el límite, reúne las facturas de energía de un año y aplica la encuesta de movilidad. Con eso ya tienes las tres fuentes que explican casi toda la huella.

Si ya mides: verifica. Un número verificado es uno que puedes mostrar fuera de la universidad.

Si ya verificas: fija un objetivo sobre el transporte. Es donde está la mayor parte de las emisiones y donde más cuesta actuar, porque depende de decisiones de otras personas. No tenemos una receta. Las universidades que publican sus planes hablan de bicicletas, transporte público y menos uso del auto particular.

Dónde entra Grumbic

Grumbic se ocupa de la parte que vive en facturas. Reúne los consumos de energía y combustibles de todas tus sedes y deja cada cifra enlazada a su documento, que es lo que revisa un verificador.

Mira cómo funciona para universidades o agenda una demo.

Fuentes

Información revisada el 10 de octubre de 2026.

Preguntas frecuentes

Las dudas más comunes.

¿Cuál es la mayor fuente de emisiones de una universidad?

¿La acreditación institucional en Chile exige medir la huella de carbono?

¿Qué es el APL de Educación Superior Sustentable?

¿Hay que incluir a los estudiantes en la huella?

¿Qué es RESIES?

¿Los rankings internacionales piden la huella de carbono?

Del aprendizaje a la acción

Lleva a la práctica lo que acabas de leer con una plataforma pensada para el trabajo que viene después.
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