El CBAM lo paga el importador europeo. Tú, como productor fuera de la Unión Europea, no presentas declaraciones ni compras certificados. Lo que te llega es un pedido: las emisiones de tu producto, calculadas con el método europeo y verificadas.
Responder ese pedido es voluntario. No responderlo tiene un costo que termina en el precio de tu producto. Esta guía explica por qué, con las fechas y reglas que la Comisión Europea tenía publicadas al 10 de octubre de 2026.
Qué es y a quién alcanza
El Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono, CBAM por su sigla en inglés, pone un precio a las emisiones incorporadas en ciertos productos que entran a la Unión Europea. Lo crea el Reglamento (UE) 2023/956, modificado en 2025 por el Reglamento (UE) 2025/2083.
Cubre seis sectores: hierro y acero, cemento, fertilizantes, aluminio, hidrógeno y electricidad.
Entre 2023 y 2025 hubo un período transitorio en que los importadores solo informaban. Desde el 1 de enero de 2026 rige el régimen definitivo, con obligación de pago.
Hay una excepción por volumen. Un importador que trae menos de 50 toneladas al año de bienes CBAM no necesita autorización. No aplica al hidrógeno ni a la electricidad. Si tu comprador importa volúmenes así de pequeños, puede que nunca te pida nada y el resto de esta guía te sirva poco por ahora.
La Comisión presentó además una propuesta, la COM(2025) 989, para extender el mecanismo a productos elaborados con estos materiales. Al cierre de esta guía seguía en trámite legislativo.
Las fechas
| Fecha | Qué pasa |
|---|---|
| 1 de enero de 2026 | Parte el régimen definitivo. El importador debe ser declarante CBAM autorizado |
| 1 de febrero de 2027 | Comienza la venta de certificados CBAM, también para las importaciones de 2026 |
| 30 de septiembre de 2027 | Primera declaración anual y entrega de certificados, por las importaciones de 2026 |
| Cada trimestre desde 2027 | El importador debe tener certificados por al menos el 50% de las emisiones importadas en el año |
| 2034 | Termina la asignación gratuita de derechos en el sistema europeo para estos sectores |
Esa última fila explica por qué el costo sube con los años. Mientras los productores europeos reciban derechos gratuitos, el CBAM solo se aplica a la proporción de emisiones que no está cubierta por ellos. A medida que esa asignación se reduce, la parte que paga el importador crece.
Cuánto cuesta un certificado
El precio sigue al de los derechos de emisión europeos. Para 2026 la Comisión lo publica por trimestre: 75,36 euros en el primero, 75,28 en el segundo y 82,32 en el tercero. Desde 2027 se calcula por semana.
Lo que tu comprador te va a pedir
Las emisiones incorporadas por tonelada de producto, calculadas según la metodología del CBAM. El alcance depende del sector:
- En hierro y acero, aluminio e hidrógeno se declaran las emisiones directas.
- En cemento y fertilizantes se declaran las directas y las indirectas.
En ambos casos se suman las emisiones de los precursores, que son los materiales cubiertos por el CBAM que usas para fabricar el tuyo. El clínker en el cemento es el ejemplo típico.
La Comisión publica una planilla Excel para hacer el cálculo. Tiene una hoja llamada Summary_Communication que reúne lo que necesita el importador. Usarla no es obligatorio, pero es lo que tu comprador espera recibir.
También puedes registrarte como operador de un tercer país en el Registro CBAM, con acceso a través de la plataforma EU-Access de la Comisión. En 2027 no es obligatorio: puedes enviar la información directamente a tu comprador y él la carga en su declaración.
Qué pasa si no entregas datos
El importador usa valores por defecto. Están fijados por país y por producto, y se les agrega un recargo: 10% en 2026, 20% en 2027 y 30% desde 2028. Para los fertilizantes el recargo es de 1%.
La propia Comisión dice que en la mayoría de los casos conviene más usar valores reales que valores por defecto.
Con valores por defecto, importar tu producto le sale más caro a tu comprador que importar el de un competidor que sí entrega datos. La diferencia crece cada año, por el recargo y por la reducción de la asignación gratuita. Tarde o temprano esa diferencia aparece en la negociación de precio o en la decisión de a quién comprarle.
La verificación
Las emisiones reales de los bienes importados desde el 1 de enero de 2026 deben ser verificadas por un verificador CBAM acreditado. Puedes contratar a cualquiera que tenga esa acreditación, y la lista se publica en el Registro CBAM.
La Comisión espera los primeros informes de verificación a comienzos de 2027.
Un aviso que viene de la propia Comisión: el importador solo debería recibir datos verificados del operador que produjo los bienes. Si un tercero le ofrece a tu comprador un informe de verificación de tus productos, probablemente es una estafa.
Si ya pagas un precio al carbono
El reglamento permite que el importador descuente el precio al carbono efectivamente pagado en el país de origen por las emisiones declaradas. Cuenta lo que se pagó de verdad: cualquier rebaja o compensación se resta.
La Comisión informó en mayo de 2026 que planeaba adoptar ese año un acto de ejecución con el detalle: cómo se convierte el monto a euros, qué evidencia del pago se exige y cómo se certifica.
No encontramos ningún pronunciamiento oficial sobre el impuesto verde de Chile ni sobre otros precios al carbono de América Latina. Hasta que existan esas reglas, no daríamos el descuento por seguro en ninguna negociación.
Las multas
Recaen sobre el importador. Las autoridades nacionales pueden sancionarlo si su declaración contiene errores. Por eso los compradores europeos están pidiendo datos verificados y agregando cláusulas a sus contratos: el riesgo es de ellos y lo trasladan hacia atrás.
Por dónde partir
- Confirma si tus productos están cubiertos. Pídele a tu comprador el código arancelario con el que los importa.
- Pregúntale qué volumen importa al año. Bajo 50 toneladas no necesita autorización.
- Mide las emisiones de la instalación que fabrica esos productos. La metodología del CBAM trabaja por instalación y por producto, con más detalle que una huella corporativa.
- Identifica tus precursores y pídele a esos proveedores sus datos. Sin ellos tendrás que usar valores por defecto para esa parte.
- Cotiza la verificación con tiempo. Los primeros informes se emiten a comienzos de 2027 y la primera declaración vence el 30 de septiembre.
Si ya tienes una huella corporativa, parte de ahí. El cálculo CBAM pide más detalle, pero los datos de consumo de la planta ya están reunidos y respaldados.
Dónde entra Grumbic
Grumbic reúne los datos de energía y combustibles de tu operación a partir de tus facturas y deja cada cifra enlazada a su documento. Es la base que necesitas antes de pasar al cálculo por producto que pide el CBAM.
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Fuentes
Información revisada el 10 de octubre de 2026 en los sitios de la Comisión Europea. Esta guía es informativa y no reemplaza la asesoría legal o aduanera.


