Es de las preguntas que más se repiten cuando una empresa empieza a mirar su huella en detalle: "Compramos electricidad con garantías de origen, así que nuestro Alcance 2 quedó en cero. ¿Por qué la plataforma sigue mostrando emisiones por las pérdidas de transmisión y distribución?"
La respuesta corta es que ambas cosas viven en cajas distintas del inventario. Un certificado no puede cubrir energía que nunca llegó a tu medidor. La respuesta larga vale la pena, porque es justo el tipo de detalle que separa un cálculo que pasa una auditoría de uno que no.
Dos cajas que no se mezclan
El Alcance 2 mide la generación de la electricidad que consumes. El Alcance 3, Categoría 3, junta el resto de lo asociado a esa energía que no calza en Alcance 1 ni 2. Ahí entran la cadena de combustible aguas arriba y, lo que nos importa acá, las pérdidas de transmisión y distribución (T&D).
Una garantía de origen (GdO en España, I-REC en buena parte de Latinoamérica) es un instrumento de Alcance 2. Acredita de qué fuente se generó la electricidad y se usa en el método basado en el mercado para ese alcance. Vive dentro del límite del Alcance 2 y no tiene un efecto definido sobre la Categoría 3.
Por qué un certificado no alcanza a cubrir las pérdidas
El punto de fondo es de primeros principios. Una GdO o un I-REC son certificados en barras de central: acreditan 1 MWh generado en la planta. Si la tasa de pérdidas de la red es del 12% y compras 1 MWh de certificados, a tu medidor llegan solo 0,88 MWh. Los otros 0,12 MWh se perdieron en el camino. Nunca te fueron entregados, nunca los consumiste y nunca fueron objeto de tu certificado. Esa pérdida la contabiliza el operador de la red en su propio inventario, no tú.
O sea, no puedes reclamar como renovable una energía que nunca recibiste. El certificado se queda en la puerta de la central y la pérdida ocurre después.
Esto calza con cómo está escrita la norma. La fórmula 3.3 del GHG Protocol para pérdidas T&D usa el factor de emisión de ciclo de vida de la electricidad, que es el promedio de red equivalente al location-based, y no el factor basado en el mercado. No hay ninguna excepción para los que tienen certificados.
Qué dicen los estándares
No es interpretación nuestra. Está en las fuentes.
Mira la fórmula 3.3, la que la propia Technical Guidance for Calculating Scope 3 Emissions (2013, Capítulo 3) usa para calcular estas pérdidas:
electricity consumed × electricity life cycle emission factor × T&D loss rate
El único factor que aparece es el de ciclo de vida de la red. No hay ninguna variable para tus garantías de origen ni para el método basado en el mercado. Un certificado de Alcance 2 no tiene dónde entrar en este cálculo. La FAQ pública del propio GHG Protocol lo confirma para el caso de quien compra electricidad de un sistema T&D que no opera. Todo esto aplica directo a Chile y Perú.
En España la calculadora de huella de carbono de MITECO es una herramienta de Alcance 1+2. Sus instrucciones excluyen las pérdidas T&D del inventario corporativo de forma expresa "con el fin de evitar doble contabilidad". El factor para electricidad con GdO renovable es 0 kg CO2e/kWh en Alcance 2, y las pérdidas simplemente no aparecen en esa caja.
La CNMC confirma la naturaleza de las GdO. La garantía acredita energía generada en barras de central, según la definición de la Circular 1/2018 (BOE-A-2018-5717) y la metodología de etiquetado de la Circular 2/2021 (BOE-A-2021-2570). Es lo generado aguas arriba de la red de transporte, no lo que llegó a tu enchufe.
Lo práctico
Comprar energía renovable es una palanca real para bajar tu Alcance 2. Pero no borra las pérdidas de T&D, que son una línea aparte, y bastante más chica, de tu Alcance 3.
Una plataforma que pone esa línea en cero solo porque tienes certificados está inflando tus reducciones y te deja expuesto frente a un verificador, justo cuando reportes bajo CSRD o pases por una auditoría. Por eso en Grumbic las tratamos por separado. El certificado hace lo suyo en el Alcance 2 y las pérdidas quedan donde la norma dice que tienen que quedar. Menos sorpresas después, y un número que aguanta cuando alguien lo revisa en serio.


